lunes, 26 de noviembre de 2012

Y emprendemos la retirada desde Windy Point.

Desde Natales viajamos a Punta Arenas de nuevo. Es el aeropuerto de la zona, así que era obligado. De nuevo en un bus de los panorámicos y en disfrute permanente de los cielos patagonicos, pero, si hay alguien realmente borde en Chile, son las empleadas de buses Pacheco. Me explicaré, tanto a la ida como a la vuelta, dejamos pasajeros en el aeropuerto, que queda de camino, pues, preguntamos si vendian billetes al aeropuerto, para evitar pagar los 3000 pesos que es el transfer. Pues nada, nos dijeron que ellos no paraban en el aeropuerto, y que habíamos alucinado. Y además de mala manera. Esta claro que a la niña hacia tiempo que no le habían dado gustito. Es razonable. En fin, entre la posibilidad de montar la bronca y no hacerlo, por una vez optamos por la segunda, y optamos por el obligatorio transfer. Está claro que había negosi por medio.
Pero es inevitable. Los chilenos son extremadamente amables, pero los hay gilipolllas, como en todos  sitios, y parecen abundar en el sector turístico. En agencias, les preguntas algo que te consta que es verdad, y te contestan: lo siento, pero no tenemos esa información, cuando a ti te consta que lo saben. Por ejemplo, en COMAPA nos dijeron que no se podía cambiar en El Calafate, la cuestión es que a ellos les resulta más fácil que lleves el dinero para el parque ya cambiado (los mama huevos de los argentinos solo aceptan su moneda, ganas de tocar los eggs) Pero te dicen que no se puede, los muy mamones.

Eso que me estoy zampando es un mariscal.
Una cazuela de almejas, mejillomnes y erizos,
por supuesto crudos,  con limon y cilantro

Y ahora algo de gastronomía. Resulta un poco raro. Tienen pescado hasta aburrirse, y mariscos por castigo, pero la sensación que dan es que no les gusta. Prefieren la carne, los asados. En los restaurantes el pescado es siempre el mismo. Salmón, congrio, merluza y pejerey, que hacen a la plancha o fritos con lo que llaman agregado (guarnición, de las inevitables patatas fritas o en puré, ensalada o arroz). En los restaurantes buenos hacen centollas rellenas, y en algunos, pulpo y almejas. No se les pasa por la cabeza el concepto del tartar y de guisos de pescado. Solo pude probar unos excelentes canelones de centollo en La Picada de Carlitos (Puerto Natales) y chupes (cazuelas de caldo de marisco con harina y queso, espesas pero muy ricas ricas), además del insufrible curanto de olla, que esta en todos lados, y del que ya os conté. La forma de no morir de indigestión es pedir sólo 1 plato para cada uno, eso si, con hambre. Y tener cuidado con sus adoradas patatas. Por lo visto tienen más de 40 variedades, y las fríen con aceite de maravilla (girasol). El aceite de oliva, no lo usan por caro. Por supuesto, evitar las indigestas chorrillanas. De todas formas, los restaurantes no son caros, oscilan entre los 6000 y los 10000 pesos/ cada, con vino, entre los 20-40 € para 2 personas.
Uno de los  mercados de pescado
Y algo inexplicable, tienen ovejas y vacas por castigo y no hacen queso. Sólo uno de vaca, parecido al nuestro de los tranchetes. El que monte una fábrica de queso en condiciones, se forra, aunque sólo venda a los turistas.
El tiempo estaba rarito. Como os dije, en Natales hacia frío, viento, nieve y de todo, pero cuando volvimos a Punta Arenas, hizo 1 día de vientos de más de 100 km/h, con rachas de 130-140, y ellos tan contentos. ¡Y los aviones salieron sin problemas! Pues vale. De todas formas, como íbamos armados de los maravillosos North Faces y los correspondientes zapatos y pantalones de agua   ademas de los obligados gorros, sin más problemas que los derivados de quitarte 3 capas de ropa cada vez que se entras en algun sitio. Es una chorrada quejarte del tiempo en estas latitudes, lo mismo que decir que el invierno ruso es frío. Sencillamente es así. Aunque los paisanos del lugar, dicen que el cambio climático se está notando cantidad, con inviernos más cortos y suaves. Aunque estamos hablando de 10-15 grados, bajo cero, naturalmente.
Un detalle importante. El que venga por aquí, especialmente en verano debe traerse uno de esos antifaces para dormir. Porque se hace de día a las 5 de la noche y el sol entra por todos lados. Y te despierta.
Otra cosa, mucho cuidado con las navieras. Cambian los horarios como les pasa por el arco del triunfo y no lo ponen en Internet. Pretendimos pasar a Porvenir, que es el pueblo que esta en frente de   Punta Arenas al otro lado del estrecho. Se pasa con un transbordador, que sale diaramente a las 9 h desde el terminal de Tres Puentes (5000 pesos/cada/ida y vuelta) y regresa a las 14 h. Pues bien, decidieron que no salían los lunes el mes de noviembre. ¿Yque día íbamos a ir? Lo habéis adivinado. Como no te puedes fiar, fuimos el día antes a confirmar el horario y nos evitamos el madrugón, porque además dicen que hay que estar 1 h antes para embarcar (supongo que los coches). Y lo de Navimag (Puerto Montt-Punta Arenas) que ya conté, de ordago a la grande. No salieron una semana, al parecer por reparaciones. Y se quedaron tan a gusto. Como no tienen competencia, les resbala.

El llamado Paso Angosto. En la entrada
 atlantica del Estrecho de Magallanes.
Y en fin, esto se va acabando. Y ahora os haré una propuesta de viaje al Sur de Chile: vuelo hasta Santiasco, sin pasar por la ciudad, es decir, sin salir del aeropuerto, vuelo hasta Puerto Montt. Al día siguiente barco (sólo sale los viernes, 400 $ USA/cada todo incluido, en dormí de 20, 4 días de viaje) hasta Punta Arenas, si teneis el capricho de tomar camarote doble (2 personas) "solo" cuesta 1000$ (USA) cada uno, pero los caprichos se pagan. Aquí se alquila coche o se opta por buses o avión y se visita la Tierra del Fuego hasta llegar a Puerto Williams, Río Grande y Usuhaia (en el lado argentino). Esto último, visitar la Tierra del Fuego y sus pingüineras (pingüinos emperador) queda para nuestra próxima salida. Que además posiblemente sea en abril, porque nos han dicho aquí que es un muy buen mes, aunque hace frío, no hay viento y sobre todo, no hay casi nadie.

domingo, 25 de noviembre de 2012

El Gran Perito Moreno


Me diréis y con razón que debo de haber bebido, y es verdad, me estoy tomando una copa de un chardonnay con pinot blanc y pinot grigio, que esta francamente bien (se llama Trio Reserva 4000 pesos/botella). Pero sus vapores no me hacen olvidar que el glaciar Perito Moreno esta en Argentina y no en Chile. Y además está a tomar por culo de aquí. Pero es que vinimos a la Patagonia a ver el jodido Perito.
Nuestra idea original, era bajar desde Osorno hasta Bariloche por la ruta de los lagos y después ir por la ruta 40 hasta El Calafate y ver el glaciar. Pero después decidimos que podía ser más divertido bajar por Chile hasta Natales y cruzar a Argentina por el paso Guillermo (el más al sur).  
Aquí el glaciar Perito Moreno

Y eso fue lo que hicimos. Desde Natales salen excursiones de un día hasta El Calafate. Las encuentro muy baratas. El ida y vuelta en una van de 8-12 personas, (nosotros ibamos solo 6) sale por 45.000 pesos (la entrada en el parque son 100 pesos argentinos/30 €). El problema es que son 5 horas de ida y otras tantas de vuelta. Y como la frontera abre a las 8 h y cierra a las 22, pues vas justito, y tienes solo entre 4 horas para estar en el parque. Parece mucho tiempo pero se me hizo muy poco. Me explicaré. 
 Para empezar, el glaciar Perito Moreno es una de esos pocos lugares del mundo a los que es imprescindible ir. Como las cataratas de Iguazu, o el valle de Ordesa. Supongo que hay más, pero son los que se me ocurren ahora. Y a lo que iba, el glaciar es impresionante. No es el más grande de la zona. Sólo es el 3, pero es fácilmente accesible, y te lo encuentras de cara, a lo bestia. Le han puesto un sistema de pasarelas en frente, por lo que la visión es perfecta. Y hay unos barquitos, que tomamos, que te llevan a 400 metros de la pared. Y no se acercan más, porque continuamente caen trozos de glaciar, que levantan olas de cierta consideración.
Lo siento, pero el hielo azul me impresiona. Sólo pensar que tiene equismil años, casi los mismos que algunos políticos en el cargo, merece un respeto, el hielo, no los políticos. 
Después de disfrutar durante las muy cortas 4 horas en el glaciar, pasamos de nuevo por El Calafate, que esta a 80 km del parque, y que es uno de esos pueblos totalmente turísticos, que tanta grima dan, y del que pasamos olímpicamente, emprendimos el viaje de vuelta, que nos obsequió con una colección de maravillosos cielos pamperos. 
Por cierto, el glaciar tomo ese nombre por el Sr. Moreno que fue un ricacho que se dedicó a descubrir la zona por allá de 1850 más o menos. Por una vez no fue un hijo de la Gran Bretaña.
A todo esto, durante el dia no da tiempo a comer. Es otra de las ocasiones, en las que debes engañar el hambre con un  bocata ocasional o con la consabida barrita. Ya cenarás a la vuelta, que es lo que hicimos nosotros, de nuevo en "La picada de Carlitos". Que el glaciar quita el hambre, pero no permanentemente...


sábado, 24 de noviembre de 2012

Más desde Natales. El Kaweshkar

¿Y que será será eso del kaguaska, o como se diga? Pues resulta que es el nombre de una tribu que hubo por aquí, tambien llamados por sus amigos, Alacalufes. Y es el nombre, que el ínclito Omar le puso a su hostel. Es curioso como la personalidad del dueño impregna siempre el garito. Como el hostel Keuken de Punta Arenas lo dirige Maribel, que es una encantadora y suave -aparentemente- mujer, el sitio es como ella, amable y melancólico. Omar es un guia o ex-guia, y su hostel es el típico de mochileros, en este caso de montañeros, que suben o bajan del Paine. No tiene las comodidades de otros. Es un backpackers clásico. Tiene varios dormis (3 de 4 literas) y solo 1 habitacion doble (la nuestra). Con una gran cocina con una extraño fuego de gas, pero resulta agradable y cocinar tambien, sobre todo cuando no hay yanquis histéricas pululando. ¿Por que seran tan insoportables las yanquis jovencitas? Lo curioso es que luego mejoran según les va creciendo el culo. Resultan mas tolerables, por lo menos les cambia la voz y ya no emiten esos grititos tan enervantes.
Como es normal el monotema es La Montaña. No solo el Paine, sino el montañismo en general y en extension. Es barato para lo que se estila por aquí (22.000 pesos/dia nuestra habitacion, los dormis menos). Por cierto, el precio de un buen guia de la zona, es de 50.000 pesos/dia. Hay muchos, y no es mala solución para grupos, que quieran hacer recorridos por el parque sin arriesgarse. Sobre todo si el dinerin no es un problema. Es comun que acompañen a grupos de europeos jubilados, ancianitos venerables que suben como motos.
Y el gran Omar, el hombre-orquesta, siempre omnipresente. Francamente, si volviera a Natales, volvería al Kaweshkar.
Por cierto, como ya habréis imaginado, en Natales hay como 200 hostels-hoteles-backpackers-hostería o lo que sean. Son mas caros que en Argentina. Los precios oscilan entre los 8.000 pesos (13€) de un dormi en literas, de backpackers y los 100 € por lo que empiezan los hoteles. Las hospederias (Amerindia 62 €/ en habitacion doble con baño) En uno de los hoteles buenos, puede ser tranquilamente sobre los 250 €. En Argentina, hace 2 años los hostels oscilaron entre los 9 € en Salta y los 30 € en Bariloche, pero éste era una pasada. Con vistas al lago, tenía hasta yacucci.

Los lobos marinos. Se ven las crias.
En fin, ya que cumplimos con el Paine, nos embarcamos, estrictamente, en una excursion -en barco- hasta los glacieres de Balmaceda y Serrano. Es una navegacion por el brazo de mar de Natales en direccion Norte, hasta llegar al fondo de la muy profunda bahía donde estan los glaciares. En realidad es un fiordo, es bonito, se visita una colonia de lobos marinos y otra de cormoranes, hasta llegar a los glaciares. Despues hay un papeo tipico (asado) en un estancia y se vuelve sobre las 18h. Son 70.000/each. No es barato, y el papeo cortito, sobre todo el bebercio. Y si despues vas al Perito, los glaciares resultan de juguete. No nos fue mal, porque como el dia estaba en lluvia y viento, tampoco ibamos a quedarnos encerrados en el hostel, como si fueramos pinguinos incubando. Se me olvidaba. Todas las excursiones, por una razon u otra parten entre las 7 h y las 7 30h. Así que te obligan a levantarte a las 6 30, mas temprano que si estuviera trabajando. Eso sí, a las 5 30 ya es de dia en esta época el año. Y se hace de noche a las 23h. El 21 de diciembre, por lo visto no hay noche. Va a quedar bonito, porque por lo visto es el dia que la profecia de Nostradamus dice que se acaba el mundo, o mejor, la humanidad. Si fuera esto último, no estaría ni mal, la verdad es que lo merecemos. Y en mi caso ya habré terminado las vacaciones, por lo que no creo que me importe mucho.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Enchiladas.

Y ahora ya va tocando una sobre Chile. Visión general o así, o como queráis llamarlo. Quizá este motivado, porque hoy coincidimos en una mesa para cuatro, doña Gnatena, su fiel escriba, un argentino y un chileno, ambos empresarios o al menos relacionados con el mundo de los dineros. Con un leve empujoncito, entraron al capote con nobleza y se enzarzaron en una discusión que se acercó bastante a la violencia. Y sólo porque el chileno le espetó que todos los argentinos son ladrones y acostumbran a no pagar sus deudas. Curioso.
Pero es que es obligado comparar. Ya sabéis que tuvimos hace 2 años en Argentina. Pues ahora los precios se han duplicado respecto a entonces. Y es normal. Son como la hormiga y la chicharra, con la diferencia de que la chicharra, ya era rica de antes, mejor decir, de siempre. Los argentinos dicen que las cosechas les crecen por la noche. Durante el día no, porque las joden ellos.
Chile es un país que funciona. Trabajador, quizá en exceso. Economía libre y salvaje, con sueldos bajos (200€ salario mínimo). Los supermercados cierran a la hora que les parece, incluso a horas distintas dentro de la misma cadena, por lo que conviene preguntar. A veces cierran ¡a las 22, 30 h! Y por supuesto, abren los domingos. Eso si, 1/2 hora menos. Sin comentarios.

Uno de los Hoteles de Natales. 218€
Pero los buses llegan a su hora. Los aviones funcionan como deben. Con tarifas razonables. Se pueden comprar los billetes desde España (Puerto Montt-Punta Arenas 160€/cada. Punta Arenas-Santiago 220€/cada). No comparables con los precios de Argentina, que no se pueden comprar desde el exterior (te exigen código argentino). No tienen vuelos, solo las agencias y en paquetes. Aerolíneas, es sencillamente un disparate. Y te pueden pedir para un vuelo similar tranquilamente 1000$ USA. Y se quedan tan panchos, y nunca mejor dicho. Si quieres viajar dentro de Argentina, hay que hacerlo con LAN (que es chilena y funciona) Este es un país que se ve crecer. Lleno de gente joven. No se ven viejos nativos, extranjeros muchos.
Los precios no es que hayan subido. Es que no tienen la jodida crisis, y no están bloqueados como en España, que como ya os habréis dado cuenta la alianza ladrona entre los gobiernos y los putos bancos nos está dejando en pelotas. Pero aún así son un 20-30% menores que los nuestros, como es normal, dependiendo de lo que se compre. No tienen ningún tipo de seguros sociales, ni paro ni puñetas,  y la gente se lo curra. Pero como os decía, se ve crecer. Obras públicas, turismo, algún aeropuerto nuevo como el de Chiloe, que está recién estrenado, pesca, salmoneras, etc. No tienen petróleo, ni minas de oro, pero me da la impresión de que ni falta que les hace.
Y a todo esto, no van por la vida perdonándote la ídem, como hacen los vecinos de enfrente. Los de la chicharra, que todos se creen únicos e intransferibles, dentro de una rara ilusión colectiva. No paga,  no el gobierno, sino los ciudadanos a quien sea. Y los chilenos, los desprecian de la forma más clara.
Chile es seguramente un buen país para vivir. La gente es amable. Se observa poca violencia en las calles, que por otra parte, se encuentran razonablemente limpias y mantenidas. Con aceras normales, farolas, alcantarillado etc.
El menda y la menda en el glaciar Serrano.
Parece que hace un poquito de frío.
Y algo sobre el tiempo. En general lo hemos tenido estupendo. Me explico. En el norte calor, es normal. En Chiloe, que estaban hasta ahí de lluvia, llevamos buen tiempo. Según parece debido a la defecación intensa y extensa de una gaviota sobre mi excelsa persona, ¡qué se puede esperar de un pajarraco pepero!, pero eso, la cagada, no el pp, trae suerte, y disfrutamos de toda una semanita de sol. Después, en Punta Arenas, donde esperábamos frío a tope, pues nada, fresquito sin lluvia y 15 grados. Luego en Natales sí. Frío viento, lluvia, nieve y de todo. Pero no hay nada que pueda con un buen North Face cuando le añades un pantalón de agua de doble capa, y a veces con sub pantalón polar. Es cuestión de ir preparados para lo que te espera. Si vas a la nieve y al hielo, pues lleva ropa de nieve. De todas formas, el tiempo en la Patagonia es muy cambiante, los vientos son muy fuertes, y la temperatura puede pasar de 25 a 2 grados C, en un sólo día, así es la cosa.
En resumen, hay que ir preparados para frio helador y agua, pero salvando ese detalle sin mas importancia, que aquí a nadie le planta problemas, puesto que todo kiske va maqueado a tope, para visitar esta muy bien. El sur sobre todo. No sólo El Paine. También los fiordos, turismo de aventura, y la Patagonia en general. ¡Territorio libre!
Eso si, jode el interés recaudatorio de los parques nacionales. Pero eso lo hacen todos, también en Brasil, y por supuesto los argentinos.
Lo malo es que no es previsible que este panorama algo idílico dure mucho. Para empezar, los muy imbéciles o muy mamones del gobierno quieren llenar la Patagonia chilena, de presas para darle energía al norte minero. Lógicamente el pueblo soberano opina que se metan las presas por donde estáis pensando, pero ¿desde cuándo prevalece el interés del pueblo soberano cuando hay empresas por medio?
En fin, los humanos no aprendemos...
Y mañana os contare cosas de glaciares. Y un dia de estos, de gastronomía chilena, cuestion enjundiosa a fe mía.
Por cierto, en Chile no hay enchiladas.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Puerto Natales. Su Majestad el Paine.

Después del suave encanto de Sandy Point, y quien lo conozca me dirá, que es todo menos suave, pero las sensaciones son personales e intransferibles, nos fuimos a Puerto Natales. Aquí Natales, a secas. Fuimos en bus normal (4900 pesos/cada), 3 horas aprox. Por carretera normal y corriente. Aunque parezca raro, esto, que es el sur del sur, esta habitado, quizá demasiado, hay industrias y explotaciones ganaderas, quizá demasiadas, y veremos cuanto dura la naturaleza de verdad y no se la cargan con las excusas de siempre. No estaría mal que aumentarán las zonas protegidas fuera de los Parques Nacionales, que por otra parte, es por lo que viene el turismo aquí, porque el eco-turista es un turista como otro cualquiera, y bien que lo explotan, porque te hacen pagar por todo, como ya contare. La verdad es que exprimir a los turistas es uno de los deportes más universales que conozco.
Aquí en Natales, se vive del turismo. Es una ciudad, en este caso pueblo algo menor que Punta Arenas, monotemática, hostels, hoteles, backpackers, etc etc, y lógicamente, restaurantes, tiendas de ropa deportiva, agencias de viaje-aventura (caballos, kayacs, gias, y todo lo que se le pueda ocurrir a un guiri).
Curiosamente, asienta en el fondo de una profunda bahía. Aquí todo va de decepción, desesperanza, en este caso, la bahía de Última Esperanza. Son nombres que le daban los sufridos navegantes que buscaban el estrecho de Magallanes y terminaban en el fondo de un canal perdido.
Pues bien, Natales, que esta en esta bahía y se podría esperar otro pueblo marinero, es todo lo contrario. No tiene puerto ni pescadores, y poco interés por el mar, no tiene ni siquiera el casi obligatorio mercado de pescado.
Aquí la cosa va de montaña, del Paine mayormente, aunque no esta tan cerca, ¡qué caramba! Que 3 horas hasta la entrada (15.000 pesos/cada/ida y vuelta) del parque no es tan cerca. Después hay que hacer 1/2 hora más en bus hasta la hostería de Las Torres (2.500/cada) que te acerca hasta el comienzo de los senderos. Por cierto para la entrada en el parque te cascan 18.000 pesos, esta panda de chorizos, que son los "responsables de mantenimiento" y que evidentemente mantienen poco, porque se les quema a cada rato. Es otro impuesto turístico más. Francamente no me han causado buena impresión los irresponsables. Sólo preocupados de que no se le escape un turista sin pagar.

La senda para llegar a  la base del Paine.
 Los recorridos son a gusto del consumidor. Iré de menos dificultad a mas. En el full day  por el parque, te hacen un recorrido en fregoneta por los diferentes miradores y puntos cardinales siempre con el macizo más o menos a la vista, supone escaso esfuerzo y son 20.000 pesos, pero te haces una idea general. Hay un trekkin hasta la base de Paine, que lo hicimos, de más o menos 4 horas de ida y 3 de vuelta y un desnivel de 900 metros, sólo es duro el tramo final y esta perfectamente marcado. Además hay varios refugios y campings para los que deciden hacer recorridos más largos, de 4 días o de 7-8 días, las famosas W y doble W. Es necesario acampar, pero es muy fácil alquilar el equipo. En cualquier hostel se pueden conseguir sacos y esterillas. Se me olvida que en el parque hay un par de hoteles, las llaman hospederías (30-50 €/cada) que están copadas por tripones alemanes o tripones de cualquier pelaje, disfrazados de avezados exploradores de los que me temo que sólo pasan del bar de la hospedería al de la más próxima. Eso si, maqueados a tope. Alguno se aventura a algun paseito, pero más sus esposas que ellos.
Sobre bichos, los hay en abundancia. Conejos por castigo. Cóndores los que queráis. Rapaces de  variado pelaje, también. Guanacos a mogollón (dicen que hay 6000 en el parque) y puede ser. Ñandúes, los vi en 2 ocasiones, por tanto están. Alguna alpaca peluda, que no pude ver, pero si tuvimos la suerte de ver un puma cruzo la carretera delante de nuestra furgoneta. Por lo visto son los  depredadores  de los guanacos, y o bien están inapetentes o son unos torpes, porque ¡mira que hay guanaquitos por todos lados!
Algo tendría que contar sobre el parque. Como bonito, lo es con ganas. Normal. Llama la atención el descontrol que hay de gente. Es normal que se incendie. Hay mucho montañero. Y entre estos hay de todo. El famoso y incendio de este año, que no es el primero, por lo visto se inició en un fuego de campin-gas que se le cayó a un belga, hacía viento, cosa habitual, prendió y no lo pudo controlar. ¡Pero que se puede esperar de un belga! ¡Hay que ser memo, digo belga!
Y el parque no solo es el macizo, con sus picos de granito, hay glaciares como el del lago Gray, lagunas más o menos grandes, bosques, curiosamente sin abetos pero con árboles autóctonos
A la salida, si vas con un tour, te llevarn a un quede que es la cueva del Milodon. Resulta que en el siglo XIX descubrieron allí el esqueleto de una especie de oso rabudo del la época de los tigres de diente de sable. Como es normal, los que lo descubrieron se lo llevaron, "para estudiarlo bien",  y como era normal eran ingleses. En la cueva no hay nada pero cobran 4000 pesitos de vellón para variar. En resumen: no entrar.
Y por ahora no me extiendo más. Mañana más, que Natales da para mucho. Y además tengo que hablar de Omar y del Kaweshkar.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Sandy Point o Punta Arenas según se mire.

Llegamos a Punta Arenas tras el más maravilloso de los viajes avión imaginables. No quiero ser cursi pero parece que el destino quiso compensarnos por no hacer el recorrido en barco por los canales del Mar Interior. El avión va hacia el sur siguiendo las cumbres de los Andes. Como ahora, al comienzo del verano, están nevadas y no había nubes, es todo un espectáculo. Como si estuvieras viendo una película, pero desde dentro. Es difícil describir un recorrido así, por glaciares, picos, lagos helados. Y además que sigue y sigue hasta casi hasta el aterrizaje. El único viaje en avión que he lamentado que acabara, quizá esto sea lo que mejor lo describa.
Finalmente llegamos a Punta Arenas. El aeropuerto es pequeño, supongo que en realidad es una base aérea con uso civil. Se ven por aquí bastantes cuarteles, bases etc. Y parecen bien mantenidas. El día que entren en conflicto con sus vecinos, sencillamente lo sentire por los argentinos, porque tomarían Buenos Aires sin despeinarse. ¡Pobres argentinos! Aquí, en Chile se los toman a coña y con razón.
A Punta Arenas se llega en transfer que están esperando los vuelos (3000 pesos/cada). La ciudad no esta mal. Es más grande de lo que pensaba (30.000 habitantes) y más bonita. Tiene un aire raro. Edificios coloniales de buena factura, bien mantenidos. Limpia, con un paseo maritimo (aqui los llaman costaneras) de kilometros, con buenas tiendas, buenos restaurantes presididos por El Sotito. Da la impresión de que circula el mony. Como es logico, puerto. Sorprende ese tipo de ciudad en este sitio, que literalmente es el culo del mundo. O a lo mejor es sencillamente por esto.
Y además el cielo, o mejor debería decir los cielos, siempre cambiantes y espectaculares. Los atardeceres en el estrecho son ineludibles. El clima aquí cambia con facilidad, con vientos muy fuertes, supongo que por la influencia Antártica o por lo que sea. No se por que, pero esta ciudad, me resisto a llamarlo pueblo, tiene algo, un alma especial. Posiblemente sea la luz, pero para mi ya es única.
En fin llegamos al hostel Keuken (25.000/noche/hab doble). Bien, tranquilo y agradable, con buen desayuno. Grande, con varios edificios. Te sientes independiente. Para recomendar.
Como a Punta Arenas se va a ver los pingüinos, pues fuimos a verlos. Hay dos posibilidades, la barata, por tierra a la pingüinera de la Fundación Otway (15.000) y por mar hasta la isla Magdalena (45.0000 pesos/cada). Por una vez fuimos a la cara, (en la Otway solo hay 20 o 30 parejas) y tomamos la excursión en zodiac a la isla. Son unas curiosas zodiacs carrozadas, y cuando subimos averiguamos por que. Sencillamente la navegación por el estrecho hasta una isla que esta a 5 o 6 millas atraviesa zonas de oleaje producido por el choque de corrientes con la marea y el viento. Son olas de entre 1/2 metro y 1 metro. Pero el que haya navegado con una zodiac sabe que es muy divertido, suelen ser rapidas aunque solo monten, como esta, 260 cv. Pero  ya no es tan divertido si te calas hasta los huesos. Por esto le colocan estas capotas de fibra y dentro van los pasajeros más o menos acongojados. Más de uno de ese bonito color verde, que tanta gracia hace a los que no lo sufren.

El Magallanes. Leer la 2ª pintada
que está mas abajo en pequeño.
Nunca he entendido el amor a los pingüinos que tienen algunos humanos. Me parecen unos bichos bastante estúpidos y totalmente desprovistos de encanto. Ademas, todos en fila, me recuerdan a mis compañeros de trabajo. Pero, además de cientos o miles, en fin había muchos pingüinitos, tambien gaviotas australes, y dominicanas, cormoranes, albatros, y no cuántos pajarracos más que se me han olvidado. También vimos leones marinos, y a la vuelta delfines. ¡Ese sí que es un príncipe del mar! Siempre elegante y libre, excepto cuando los asquerosos japoneses los capturan (ver The Cove). En fin, después del inesperado descubrimiento de Sandy Point, nos fuimos para Puerto Natales (by bus 3 h. 4.900 pesos/cada) en busca del Paine y demás. Pero como tenemos que volver para tomar el avión, la despedida en este caso es hasta pronto y por tanto sin nostalgia.

De nuevo en Puerto Montt. Vamos pal Magallanes

Después de la suave Chiloe, volvimos para Puerto Montt para tomar el avión para el Sur. Quizá hubiera sido más divertido tomar -nunca coger- el barco de Navimag, pero es caro (entre 1000 y 4000 US dólares según tipo de camarote y 4 días), así que en avión. De nuevo nos quedamos en ROCCO backpackers. Y es hora ya de que os cuente algo de que es esto, es decir, backpackers y Rocco. Para empezar backpackers significa mochilero, pero esto no es decir nada, seguro que Bill Gates lleva mochilita de marca y no lo es. El backpacker guai lleva un pedaso de mochila, anda corto de guita, va guarrillo y no suele comer en restaurantes, se guisa el papeo cuando puede. Lógicamente necesita una cocina utilizable, los ambientes suelen ser ruidosos, el idioma es el inglés, la gente suele ser joven y con bastante frecuencia "poco convencional". Lógicamente los hostels de mochileros son muy variables, y muchos se alejan del modelo standar. Algunos son prácticamente hoteles con cocina utilizable y otros son casas particulares, donde hay algún mochilero que se queda a dormir, y muchas veces con relaciones de amistad con los dueños, que son también recepcionista-cocinero-agente de viajes. Son mas bed and breakfast. Rocco es de estos. La pareja que lo regenta, encantadores, pero también raritos, para no variar. Para empezar Rocco es el apellido de ella, La Jefa, y el, Mark, que lleva 1000 años en Chile se niega a saber hablar español o chileno, que se parecen mucho. El sitio es pequeño, y suele venir poca gente, pero esta bien situado cerca de las terminales de Navimag y de autobuses, y además, gran atractivo, muy barato, por ahora. Ya veremos lo que tarda en subir los precios. Los dos muy amables, encantadores, pero tienen "su punto", y me diréis, ¿y quien no? Y tendríais razón.
En fin, fuimos de nuevo al mercado del pescado a comer en el muy recomendado Chilotito Marino, y ¡milagro, lo encontramos! Pero estaba cerrado....Así qué nos fuimos a otro y nos ventilamos un nuevo chupe de jaiba y un pescado, que estaban magníficos para variar.
Y nos largamos al aeropuerto en busca de latitudes sureñas de verdad. El Sur del Sur.
Por cierto, el pololeo es lo que va antes del noviazgo. Pero solo se consideran novios, cuando tienen fecha para la boda. Así que pololeo sé podría traducir como ligoteo comprometido. Ahí tenemos a dos pololos practicando.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Mirando siempre hacia el Sur. Chiloe

Voy por la carretera mirando siempre hacia el Sur, voy por la carretera, el blues del autobús. Eso decía el Miguelito Ríos allá por el pasado siglo, pero no se por qué me vino a la mente, quizá producido por un respingo neuronal en relación con la falta usual de amortiguadores, pero de eso ya contare, si me place y queda sitio, porque Chiloe da para mucho.

Hay cosas que no cambian
Para empezar, al llegar empece "El cuaderno de Maya" de doña Isabelita Allende, porque se desarrolla en Chiloe, bueno, mas bien en una isla pequeña y no en la Isla Grande. Nunca había caído en la tentación de perder el tiempo con las novelitas de tal señora, a la que el cielo confunda, voto a bríos, ¡qué bodrio! Se mezcla una historieta feministoide con 1 1/4 de kilo de sexo, un poquito de realismo mágico y ¡ya tenemos un best seller! Por lo menos era barata. En fin... Pues como ya apuntaba, Chiloe no es una isla, sino un archipiélago compuesto por la "isla grande" que tiene aprox. 150 km y varias islas pequeñas de tamaño variable, la mayoría habitadas. Abierta a los dos mares, el Pacífico, y lo que llaman aquí el mar interior chileno, que es el brazo de mar que se encuentra entre la isla y el continente. Las islas hasta ahora, y remarco lo de hasta ahora, han sido de un turismo selectivo. Quiero decir, míticas, para colgados de más o menos variado pelaje. Al llegar te recibe un letrero o de la policía correspondiente, con algo así como que te portes bien SIN DROGAS. Con lo que ya te van diciendo por donde anda la peña. Pero curiosamente no vi a nadie haciéndose un canuto, inevitablemente comparas con lo que conoces. En fin, a lo que vamos. La sensación es que allí llega gente un poco especial y todavía no el odioso turismo de masas, posiblemente, porque dicen los chilotas que el tiempo es espantoso y que lleve siempre, será casi siempre porque en los 6 días que estuvimos, el sol brillo como en Ecija. O tenemos suerte por kilos o es el cambio climático. Pero justo cuando llegamos, inauguraron un aeropuerto y están hablando de hacer un puente sobre el estrecho (no más de 4 km) que separa la isla del continente. Espero que no termine inundada por "'jubilados de los países ricos unidos", especie depredadora como ninguna.


Estas ristras son de mejillones
 (choritos) piures y machas, secas
En la isla grande o isla de Chiloe hay 2 ciudades importantes, Ancud, algo más grande, en el norte, y Castro, la capital en el centro. Elegimos el norte y nos equivocamos. Y no porque Ancud este mal, todo lo contrario, y el hostel-hotel Ancud Petit, con el onnipresente Sr. Marcelo, casi inmejorable (36€/día con desayuno), sino porque Castro le iguala en encanto y sobre todo esta en el centro de la isla y todo resulta más cerca. Como elegimos, y nos quedamos, en Ancud, tuvimos que tomar (nunca coger..) buses para ir a Cucao parque nacional pequeñito pero con una playa imponente, así debieron ser alguna vez las españolas) Dalcahue con su mercado artesanal, donde me zampe un mariscal impresionante, y Achao para ver una de esas, iglesias patrimonio de la ..., de las que están tan orgullosos, pero que sólo abren los domingos, pues sí tanto valen, podrían enseñarlas un poco más, más que nada para ventilarlas un poco, ¡digo yo! La de Achao si que valía la pena el paseo. Construida en madera, como casi todo aquí, y apoyada en piedras, pero no cimentada. Una preciosidad.
Nos dio tiempo para comer en Dalcahue en una especie de conjunto de (de nuevo) mini restaurantes juntos donde además de los usuales pescados a la pancha (a elegir: salmón, merluza, corvina, o congrio a 4000 pesos) me ventile una jaiba (buey de mar 1000 pesos:1.8€)
Y a todo esto íbamos en mini buses municipales, y lo de municipales es un decir, porque son todos de empresas privadisimas, pero parten del terminal municipal y se paran mil veces, en las paradas establecidas y donde les parece. Son muchos, más baratos, lógicamente abarrotados, a velocidades suicidas, y por supuesto, sin amortiguadores. Pero étnicos totales..
Y ahora os contare a que llaman un mariscal. Pues bien, ponen en diferentes cuencos, el contenido, er bicho, para que andarnos con tonterías, de almejas, mejillones, puries (especie de mejillones de bicho colorao) y si lo pides, la carne de un erizo por encima. Por supuesto todo crudo. Te ponen un cuenco de todo esto. Tu te lo pasas a un cuenco más grande y lo aderezas con cebolla, cilantro y limón a tu gusto. Y te lo zampas sin más. Por supuesto, el ministerio de no se qué dice que estas loco por comer marisco sin cocer. Pero más loco es el que recuece el marisco, a mi parecer. Sencillamente estas comiéndote el mar. Delicioso. Esto ya los venden en los mercados ya envasados. Pero el que os cuento, abrian los moluscos allí mismo. Abrir y zampar. Del mar a los sentidos directamente. ¡Esto sí que es poesía!
Y marisco va molusco viene, se nos fueron pasando los días y tuvimos que despedirnos del Sr. Marcelo con dolor de corazón porque de verdad que la isla, mientras no la joda el turismo, es de los sitios donde siempre te apetecerá volver.



domingo, 11 de noviembre de 2012

Puerto Montt y sus incendios

Después de Pucon, sus volcanes y sus turistas, nos largamos hacia el Sur con la sensación de que ahora es cuando comienza "la cosa". Nos fuimos en un bus normal, ya que íbamos de día (14€/cada). La llegada a Puerto Montt no es muy espectacular que digamos. La primera impresion es mala. Resulta feo y sucio, y sobre todo nublado. Pero luego resulta que tiene sus cosas. Para empezar, el mercado de pescado es sencillamente una locura. Si pudiera lo hubiera comprado todo. Mejillones enormes de 4-5 el kilo. Quiero decir que 5 mejillones pesan 1 kg, locos, almejas, los centollos por castigo, que por cierto, los venden ya pelados y envasados. Y por supuesto toda clase  pescados. Y todo esto esta en Angelmo. Antes de llegar hay varios mercadillos artesanales. Como resulta habitual, en una parte del mercado han puesto pequeños restaurantes, bueno más que pequeños, algunos son mínimos y todos con menús similares, chupes de ceiba, mixtos, o de loco (traducción: guiso cremoso como abechamelado de buey marino, mixtos de todo un poco aunque siempre de marisco o de una especie súper lapa que es el loco) o pescados a la plancha sobre los que reina el todopoderoso salmón, que aquí es excelente, por supuesto salvaje y recriado en bateas dentro de las bahías. También hay que probar el peligroso curanto (que aquí es en caldera, distinto del legítimo enterrado con brasas) A todo esto uno de estos platos, suficiente para saciar un hambre normal anda por los 4000 a 6000 pesos (8-10€). De todas formas ya seguiré con la gastronomía más adelante, que voy a ser acusado de José Vicente en versión araucana o mucho peor de Argiñanillo austral. Pues como decía el mercado de pescado y los restaurantillos de Angelmo' ya son motivo para venir, pero Puerto Montt es el origen del crucero por los fiordos del Sur, que una vez a la semana hace Navimag (400€ billete más barato en dormi de 20 camas). Estuvimos pensando hacerlo, pero dura 3 días y 1/2 y dudamos. Luego cuando llegamos resulta que el barco estaba de reparaciones y no salió la semana anterior. Así qué es algo arriesgado si vas con el tiempo justo como nosotros, que elegimos pasar más días en Chiloe' y seguir al Sur en el prosaico y barato avión (140€/cada) y que se puede tomar el billete, ya sabéis coger, es palabra tabú, desde España.
Como decía, la primera impresión que da Puerto Montt es triste, pero luego mejora. Es una ciudad normal, no centrada en el turismo, de paso hacia el Sur, que se ve crecer por días. Es una sensación que da en general todo el país. Lleno de gente joven y con desarrollo evidente, carreteras, puentes, aeropuertos, terminales de buses.....Espero que aprendan de las estupideces que hemos hecho nosotros.
Ya debéis estar pensando que a que viene eso de "y sus incendios". Pues que en la madrugada del día que llegamos se incendió uno de los hoteles importantes del centro. Un hotel, al parecer de negocios en la plaza principal. Y como era de madera, quedo' "raze to the ground", es decir, totalmente destruido, con las escenas que podéis imaginar y las consabidas especulaciones y ocultaciones. Lo realmente triste es que produjo al menos 3 muertes. Todo esto apareció en los noticiarios nacionales, pero dudo que en la civilizada e insufrible Uropa se hayan preocupado por estas cosas. De todas formas, nadie que nos conozca iba a pesar que nos alojábamos en un hotel de los caros, así que no nos preocupamos de que alguien se iba a preocupar, y todos contentos, menos los muertos claro.
Nosotros mientras tanto en Rocco backpackers, de los que contare a propósito de nuestra segunda visita, porque ahorita mismo nos vamos a la mágica y deseada Chiloe

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Seguimos en Chile. Pucon y su volcánsito

Salimos del enorme y desalmado Santiago. Desilusión santiaguera. No se dónde habíamos sacado la idea de que tendría algún encanto. Pero cuando vi que Isabel Allende dice lo mismo me quede muy tranquilo. No estaba equivocado.
Así qué nos largamos por la noche en uno de esos buses de camas en la parte de arriba (35.000 pesos) y llegamos a Pucon por la mañana sobre las 7. Y llegamos al Ecole. Luego hablere de el y prometo tambien contaros lo que os interesa: precios, en extenso.
En fin, Pucon es uno de esos sitios que eran encantadores hasta que el turismo lo destruyo. No se quien invento esa mierda del Turismo de Aventura, pero es como el caballo de Atila, o como Atila en si mismo. En Pucon, que es relativamente pequeño, funcionan 20 agencias que se dedican a lo mismo, a subir al volcán, rafting, canopin (que es como llaman aquí a las tirolinas). Como vamos como sí fuéramos vascos, pues lo más heavy, a subir al volcánsito (Volcan Villarica) que es una movida de 8 horas con full equipe (botas, casco, crampones, piolets, etc, etc) porque el montesito de los guevos esta nevado y suelen morirseles los guiris, se les pierden, se les congelan o asi. Y en ese plan el gobierno o quien sea les ha dicho que eso es malo para el turismo, así que cuando llegamos a la base había nubes, viento y no se qué yetis sueltos. Así qué no se subió. Y como desde el Ecole salía una excursionista nos la pillamos. La movida fue recorrer un monte, que por lo visto era suyo. Aquello era una movida un poco rara porque resulta que eran parte de una Fundación que además de la hospedería tiene media provincia porque un inglés compro una o varias enormes fincas las unió y montaron una especie de Parque Natural privado, con ayuda de fundaciones yanquis. Raro pero parece que cierto. Y a todo esto estábamos aquejados de chilitis, que es más o menos como la enfermedad de Moctezuma pero en chileno. Más o menos lo que os imagináis: disentería. Pues con chilitis y todo nos hicimos una marcha de 8 horas, y todo pa arriba, o eso parecía, al paso de un guía con evidente prisa, cabra hispánica o chilena, ¡cómo corría el condenado!
Y ahora os cuento de que va el Ecole. No era un hostel. Es una hospedería vegetariana, con un ambiente  sencillamente encantador, tranquilo, con las habitaciones metidas entre la vegetación, y con un restaurante magnifico que funciona ¡desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche! Y todo esto con precios más que razonables (por ejemplo una cena con vino 10€/each, y a 40€ por noche). Daban ganas de quedarse más tiempo por el sitio, pero el jodido pueblo no daba para más. Turismo, turismo y turismo. Da igual que sea de aventura o no, pero ya es-somos una plaga.
Así qué nos largamos para el sur. En bus, como siempre, pero esta vez, de los normales, de día, hasta Puerto Montt. 6 horas (16€/cada uno). Por la Panamericana, una autopista como otra cualquiera, de peaje. Porque Chile, a diferencia de Argentina, es un país normal, razonable, con autopistas, aviones que vuelan, y buses que llegan a su hora.
A todo esto atravesamos varias ciudades-pueblos (Osorno, Valdivia) que se daban todas el mismo aire. Grandes, con casas de un sólo piso y de madera y de escaso interés a pesar de las chorradas que dicen las guías.
Y finalmente llegamos a Puerto Montt, pero eso ya lo contare mañana. See you later...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Nos vamos pa Chile!

Gnatena se va a Chile con su fiel y no menos errabundo Melmoth, también conocido como El amanuense.
Ya se sabe que "En Chile, un país tan largo mil cosas pueden pasar, si no nos preparamos, dispuestos para luchar". Pues más o menos, a eso vamos. Y puedo prometer y prometo que lo contare todo, todo. O casi.
Para empezar, el viaje apoteósico. Enorme avión lleno de boludos, o por lo menos, a todos los tuvimos cerca. Como a mi fiel escudero y a mi nos pusieron cada uno en una punta, les dijimos a los que estaban en los asientos de al lado que se fueran a dar por el orto a otra parte, eso si, de muy cortes way. Pues la gorda estúpida y el viejo coñon correspondientes, contestaron sencillamente que sus respectivos culos no se movían.
Y así llegamos a Santiago después de las consabidas 13 horas sin pegar ojo. Y sigue, al  salir del enorme autobús con alas, el pollo que iba por delante, piso quien sabe que guarrada, se cayó de mala manera y se rompió una rodilla. Seguro. Ese salió del aeropuerto en ambulancia. Y por ahora, no más penas. Llegamos bien al hotel-hostel, y ¡a patearse la calle¡
Santiago, según las guías es lo mejor y lo más. La más grande, la más moderna, la más cosmopolita, la más elegante de las capitales de América, se les olvida decir, que es la más anodina y prescindible. Enorme, grandes avenidas, limpia pero sin más, excepto niñas preñadas o en proceso de estarlo, por el interés que ponen en parecer macizas usando 2 o 3 tallas menos de todo. Además descubrimos, nada más llegar que también es la más cara. Y que se alimentan casi exclusivamente de un invento que llaman chorrillana y que debía llamarse cordillera, o en su defecto, el pico de esta, porque eso es lo que es, una montaña de patatas fritas con diversos trozos de chorizo y carnes entreverados y coronado todo esto por un huevo frito, o dos. Y ese inventó pretende que se lo zampe una sola persona. Y si lo pides para dos, pues dos, cuando serviría de rancho a todo un batallón de coraceros en buen uso.
A parte de esto, poco se puede contar sobre Santiago, excepto que siempre produce emoción, "pisar las calles nuevamente de lo que fue Santiago ensangrentada......
Y esta noche nos largamos para Pucon. Eso si, en súper bus. Porque Gnatena is in love de los asientos        que se convierten en cama total (de 180 grados)