lunes, 19 de noviembre de 2012

De nuevo en Puerto Montt. Vamos pal Magallanes

Después de la suave Chiloe, volvimos para Puerto Montt para tomar el avión para el Sur. Quizá hubiera sido más divertido tomar -nunca coger- el barco de Navimag, pero es caro (entre 1000 y 4000 US dólares según tipo de camarote y 4 días), así que en avión. De nuevo nos quedamos en ROCCO backpackers. Y es hora ya de que os cuente algo de que es esto, es decir, backpackers y Rocco. Para empezar backpackers significa mochilero, pero esto no es decir nada, seguro que Bill Gates lleva mochilita de marca y no lo es. El backpacker guai lleva un pedaso de mochila, anda corto de guita, va guarrillo y no suele comer en restaurantes, se guisa el papeo cuando puede. Lógicamente necesita una cocina utilizable, los ambientes suelen ser ruidosos, el idioma es el inglés, la gente suele ser joven y con bastante frecuencia "poco convencional". Lógicamente los hostels de mochileros son muy variables, y muchos se alejan del modelo standar. Algunos son prácticamente hoteles con cocina utilizable y otros son casas particulares, donde hay algún mochilero que se queda a dormir, y muchas veces con relaciones de amistad con los dueños, que son también recepcionista-cocinero-agente de viajes. Son mas bed and breakfast. Rocco es de estos. La pareja que lo regenta, encantadores, pero también raritos, para no variar. Para empezar Rocco es el apellido de ella, La Jefa, y el, Mark, que lleva 1000 años en Chile se niega a saber hablar español o chileno, que se parecen mucho. El sitio es pequeño, y suele venir poca gente, pero esta bien situado cerca de las terminales de Navimag y de autobuses, y además, gran atractivo, muy barato, por ahora. Ya veremos lo que tarda en subir los precios. Los dos muy amables, encantadores, pero tienen "su punto", y me diréis, ¿y quien no? Y tendríais razón.
En fin, fuimos de nuevo al mercado del pescado a comer en el muy recomendado Chilotito Marino, y ¡milagro, lo encontramos! Pero estaba cerrado....Así qué nos fuimos a otro y nos ventilamos un nuevo chupe de jaiba y un pescado, que estaban magníficos para variar.
Y nos largamos al aeropuerto en busca de latitudes sureñas de verdad. El Sur del Sur.
Por cierto, el pololeo es lo que va antes del noviazgo. Pero solo se consideran novios, cuando tienen fecha para la boda. Así que pololeo sé podría traducir como ligoteo comprometido. Ahí tenemos a dos pololos practicando.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Mirando siempre hacia el Sur. Chiloe

Voy por la carretera mirando siempre hacia el Sur, voy por la carretera, el blues del autobús. Eso decía el Miguelito Ríos allá por el pasado siglo, pero no se por qué me vino a la mente, quizá producido por un respingo neuronal en relación con la falta usual de amortiguadores, pero de eso ya contare, si me place y queda sitio, porque Chiloe da para mucho.

Hay cosas que no cambian
Para empezar, al llegar empece "El cuaderno de Maya" de doña Isabelita Allende, porque se desarrolla en Chiloe, bueno, mas bien en una isla pequeña y no en la Isla Grande. Nunca había caído en la tentación de perder el tiempo con las novelitas de tal señora, a la que el cielo confunda, voto a bríos, ¡qué bodrio! Se mezcla una historieta feministoide con 1 1/4 de kilo de sexo, un poquito de realismo mágico y ¡ya tenemos un best seller! Por lo menos era barata. En fin... Pues como ya apuntaba, Chiloe no es una isla, sino un archipiélago compuesto por la "isla grande" que tiene aprox. 150 km y varias islas pequeñas de tamaño variable, la mayoría habitadas. Abierta a los dos mares, el Pacífico, y lo que llaman aquí el mar interior chileno, que es el brazo de mar que se encuentra entre la isla y el continente. Las islas hasta ahora, y remarco lo de hasta ahora, han sido de un turismo selectivo. Quiero decir, míticas, para colgados de más o menos variado pelaje. Al llegar te recibe un letrero o de la policía correspondiente, con algo así como que te portes bien SIN DROGAS. Con lo que ya te van diciendo por donde anda la peña. Pero curiosamente no vi a nadie haciéndose un canuto, inevitablemente comparas con lo que conoces. En fin, a lo que vamos. La sensación es que allí llega gente un poco especial y todavía no el odioso turismo de masas, posiblemente, porque dicen los chilotas que el tiempo es espantoso y que lleve siempre, será casi siempre porque en los 6 días que estuvimos, el sol brillo como en Ecija. O tenemos suerte por kilos o es el cambio climático. Pero justo cuando llegamos, inauguraron un aeropuerto y están hablando de hacer un puente sobre el estrecho (no más de 4 km) que separa la isla del continente. Espero que no termine inundada por "'jubilados de los países ricos unidos", especie depredadora como ninguna.


Estas ristras son de mejillones
 (choritos) piures y machas, secas
En la isla grande o isla de Chiloe hay 2 ciudades importantes, Ancud, algo más grande, en el norte, y Castro, la capital en el centro. Elegimos el norte y nos equivocamos. Y no porque Ancud este mal, todo lo contrario, y el hostel-hotel Ancud Petit, con el onnipresente Sr. Marcelo, casi inmejorable (36€/día con desayuno), sino porque Castro le iguala en encanto y sobre todo esta en el centro de la isla y todo resulta más cerca. Como elegimos, y nos quedamos, en Ancud, tuvimos que tomar (nunca coger..) buses para ir a Cucao parque nacional pequeñito pero con una playa imponente, así debieron ser alguna vez las españolas) Dalcahue con su mercado artesanal, donde me zampe un mariscal impresionante, y Achao para ver una de esas, iglesias patrimonio de la ..., de las que están tan orgullosos, pero que sólo abren los domingos, pues sí tanto valen, podrían enseñarlas un poco más, más que nada para ventilarlas un poco, ¡digo yo! La de Achao si que valía la pena el paseo. Construida en madera, como casi todo aquí, y apoyada en piedras, pero no cimentada. Una preciosidad.
Nos dio tiempo para comer en Dalcahue en una especie de conjunto de (de nuevo) mini restaurantes juntos donde además de los usuales pescados a la pancha (a elegir: salmón, merluza, corvina, o congrio a 4000 pesos) me ventile una jaiba (buey de mar 1000 pesos:1.8€)
Y a todo esto íbamos en mini buses municipales, y lo de municipales es un decir, porque son todos de empresas privadisimas, pero parten del terminal municipal y se paran mil veces, en las paradas establecidas y donde les parece. Son muchos, más baratos, lógicamente abarrotados, a velocidades suicidas, y por supuesto, sin amortiguadores. Pero étnicos totales..
Y ahora os contare a que llaman un mariscal. Pues bien, ponen en diferentes cuencos, el contenido, er bicho, para que andarnos con tonterías, de almejas, mejillones, puries (especie de mejillones de bicho colorao) y si lo pides, la carne de un erizo por encima. Por supuesto todo crudo. Te ponen un cuenco de todo esto. Tu te lo pasas a un cuenco más grande y lo aderezas con cebolla, cilantro y limón a tu gusto. Y te lo zampas sin más. Por supuesto, el ministerio de no se qué dice que estas loco por comer marisco sin cocer. Pero más loco es el que recuece el marisco, a mi parecer. Sencillamente estas comiéndote el mar. Delicioso. Esto ya los venden en los mercados ya envasados. Pero el que os cuento, abrian los moluscos allí mismo. Abrir y zampar. Del mar a los sentidos directamente. ¡Esto sí que es poesía!
Y marisco va molusco viene, se nos fueron pasando los días y tuvimos que despedirnos del Sr. Marcelo con dolor de corazón porque de verdad que la isla, mientras no la joda el turismo, es de los sitios donde siempre te apetecerá volver.



domingo, 11 de noviembre de 2012

Puerto Montt y sus incendios

Después de Pucon, sus volcanes y sus turistas, nos largamos hacia el Sur con la sensación de que ahora es cuando comienza "la cosa". Nos fuimos en un bus normal, ya que íbamos de día (14€/cada). La llegada a Puerto Montt no es muy espectacular que digamos. La primera impresion es mala. Resulta feo y sucio, y sobre todo nublado. Pero luego resulta que tiene sus cosas. Para empezar, el mercado de pescado es sencillamente una locura. Si pudiera lo hubiera comprado todo. Mejillones enormes de 4-5 el kilo. Quiero decir que 5 mejillones pesan 1 kg, locos, almejas, los centollos por castigo, que por cierto, los venden ya pelados y envasados. Y por supuesto toda clase  pescados. Y todo esto esta en Angelmo. Antes de llegar hay varios mercadillos artesanales. Como resulta habitual, en una parte del mercado han puesto pequeños restaurantes, bueno más que pequeños, algunos son mínimos y todos con menús similares, chupes de ceiba, mixtos, o de loco (traducción: guiso cremoso como abechamelado de buey marino, mixtos de todo un poco aunque siempre de marisco o de una especie súper lapa que es el loco) o pescados a la plancha sobre los que reina el todopoderoso salmón, que aquí es excelente, por supuesto salvaje y recriado en bateas dentro de las bahías. También hay que probar el peligroso curanto (que aquí es en caldera, distinto del legítimo enterrado con brasas) A todo esto uno de estos platos, suficiente para saciar un hambre normal anda por los 4000 a 6000 pesos (8-10€). De todas formas ya seguiré con la gastronomía más adelante, que voy a ser acusado de José Vicente en versión araucana o mucho peor de Argiñanillo austral. Pues como decía el mercado de pescado y los restaurantillos de Angelmo' ya son motivo para venir, pero Puerto Montt es el origen del crucero por los fiordos del Sur, que una vez a la semana hace Navimag (400€ billete más barato en dormi de 20 camas). Estuvimos pensando hacerlo, pero dura 3 días y 1/2 y dudamos. Luego cuando llegamos resulta que el barco estaba de reparaciones y no salió la semana anterior. Así qué es algo arriesgado si vas con el tiempo justo como nosotros, que elegimos pasar más días en Chiloe' y seguir al Sur en el prosaico y barato avión (140€/cada) y que se puede tomar el billete, ya sabéis coger, es palabra tabú, desde España.
Como decía, la primera impresión que da Puerto Montt es triste, pero luego mejora. Es una ciudad normal, no centrada en el turismo, de paso hacia el Sur, que se ve crecer por días. Es una sensación que da en general todo el país. Lleno de gente joven y con desarrollo evidente, carreteras, puentes, aeropuertos, terminales de buses.....Espero que aprendan de las estupideces que hemos hecho nosotros.
Ya debéis estar pensando que a que viene eso de "y sus incendios". Pues que en la madrugada del día que llegamos se incendió uno de los hoteles importantes del centro. Un hotel, al parecer de negocios en la plaza principal. Y como era de madera, quedo' "raze to the ground", es decir, totalmente destruido, con las escenas que podéis imaginar y las consabidas especulaciones y ocultaciones. Lo realmente triste es que produjo al menos 3 muertes. Todo esto apareció en los noticiarios nacionales, pero dudo que en la civilizada e insufrible Uropa se hayan preocupado por estas cosas. De todas formas, nadie que nos conozca iba a pesar que nos alojábamos en un hotel de los caros, así que no nos preocupamos de que alguien se iba a preocupar, y todos contentos, menos los muertos claro.
Nosotros mientras tanto en Rocco backpackers, de los que contare a propósito de nuestra segunda visita, porque ahorita mismo nos vamos a la mágica y deseada Chiloe

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Seguimos en Chile. Pucon y su volcánsito

Salimos del enorme y desalmado Santiago. Desilusión santiaguera. No se dónde habíamos sacado la idea de que tendría algún encanto. Pero cuando vi que Isabel Allende dice lo mismo me quede muy tranquilo. No estaba equivocado.
Así qué nos largamos por la noche en uno de esos buses de camas en la parte de arriba (35.000 pesos) y llegamos a Pucon por la mañana sobre las 7. Y llegamos al Ecole. Luego hablere de el y prometo tambien contaros lo que os interesa: precios, en extenso.
En fin, Pucon es uno de esos sitios que eran encantadores hasta que el turismo lo destruyo. No se quien invento esa mierda del Turismo de Aventura, pero es como el caballo de Atila, o como Atila en si mismo. En Pucon, que es relativamente pequeño, funcionan 20 agencias que se dedican a lo mismo, a subir al volcán, rafting, canopin (que es como llaman aquí a las tirolinas). Como vamos como sí fuéramos vascos, pues lo más heavy, a subir al volcánsito (Volcan Villarica) que es una movida de 8 horas con full equipe (botas, casco, crampones, piolets, etc, etc) porque el montesito de los guevos esta nevado y suelen morirseles los guiris, se les pierden, se les congelan o asi. Y en ese plan el gobierno o quien sea les ha dicho que eso es malo para el turismo, así que cuando llegamos a la base había nubes, viento y no se qué yetis sueltos. Así qué no se subió. Y como desde el Ecole salía una excursionista nos la pillamos. La movida fue recorrer un monte, que por lo visto era suyo. Aquello era una movida un poco rara porque resulta que eran parte de una Fundación que además de la hospedería tiene media provincia porque un inglés compro una o varias enormes fincas las unió y montaron una especie de Parque Natural privado, con ayuda de fundaciones yanquis. Raro pero parece que cierto. Y a todo esto estábamos aquejados de chilitis, que es más o menos como la enfermedad de Moctezuma pero en chileno. Más o menos lo que os imagináis: disentería. Pues con chilitis y todo nos hicimos una marcha de 8 horas, y todo pa arriba, o eso parecía, al paso de un guía con evidente prisa, cabra hispánica o chilena, ¡cómo corría el condenado!
Y ahora os cuento de que va el Ecole. No era un hostel. Es una hospedería vegetariana, con un ambiente  sencillamente encantador, tranquilo, con las habitaciones metidas entre la vegetación, y con un restaurante magnifico que funciona ¡desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche! Y todo esto con precios más que razonables (por ejemplo una cena con vino 10€/each, y a 40€ por noche). Daban ganas de quedarse más tiempo por el sitio, pero el jodido pueblo no daba para más. Turismo, turismo y turismo. Da igual que sea de aventura o no, pero ya es-somos una plaga.
Así qué nos largamos para el sur. En bus, como siempre, pero esta vez, de los normales, de día, hasta Puerto Montt. 6 horas (16€/cada uno). Por la Panamericana, una autopista como otra cualquiera, de peaje. Porque Chile, a diferencia de Argentina, es un país normal, razonable, con autopistas, aviones que vuelan, y buses que llegan a su hora.
A todo esto atravesamos varias ciudades-pueblos (Osorno, Valdivia) que se daban todas el mismo aire. Grandes, con casas de un sólo piso y de madera y de escaso interés a pesar de las chorradas que dicen las guías.
Y finalmente llegamos a Puerto Montt, pero eso ya lo contare mañana. See you later...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Nos vamos pa Chile!

Gnatena se va a Chile con su fiel y no menos errabundo Melmoth, también conocido como El amanuense.
Ya se sabe que "En Chile, un país tan largo mil cosas pueden pasar, si no nos preparamos, dispuestos para luchar". Pues más o menos, a eso vamos. Y puedo prometer y prometo que lo contare todo, todo. O casi.
Para empezar, el viaje apoteósico. Enorme avión lleno de boludos, o por lo menos, a todos los tuvimos cerca. Como a mi fiel escudero y a mi nos pusieron cada uno en una punta, les dijimos a los que estaban en los asientos de al lado que se fueran a dar por el orto a otra parte, eso si, de muy cortes way. Pues la gorda estúpida y el viejo coñon correspondientes, contestaron sencillamente que sus respectivos culos no se movían.
Y así llegamos a Santiago después de las consabidas 13 horas sin pegar ojo. Y sigue, al  salir del enorme autobús con alas, el pollo que iba por delante, piso quien sabe que guarrada, se cayó de mala manera y se rompió una rodilla. Seguro. Ese salió del aeropuerto en ambulancia. Y por ahora, no más penas. Llegamos bien al hotel-hostel, y ¡a patearse la calle¡
Santiago, según las guías es lo mejor y lo más. La más grande, la más moderna, la más cosmopolita, la más elegante de las capitales de América, se les olvida decir, que es la más anodina y prescindible. Enorme, grandes avenidas, limpia pero sin más, excepto niñas preñadas o en proceso de estarlo, por el interés que ponen en parecer macizas usando 2 o 3 tallas menos de todo. Además descubrimos, nada más llegar que también es la más cara. Y que se alimentan casi exclusivamente de un invento que llaman chorrillana y que debía llamarse cordillera, o en su defecto, el pico de esta, porque eso es lo que es, una montaña de patatas fritas con diversos trozos de chorizo y carnes entreverados y coronado todo esto por un huevo frito, o dos. Y ese inventó pretende que se lo zampe una sola persona. Y si lo pides para dos, pues dos, cuando serviría de rancho a todo un batallón de coraceros en buen uso.
A parte de esto, poco se puede contar sobre Santiago, excepto que siempre produce emoción, "pisar las calles nuevamente de lo que fue Santiago ensangrentada......
Y esta noche nos largamos para Pucon. Eso si, en súper bus. Porque Gnatena is in love de los asientos        que se convierten en cama total (de 180 grados)

martes, 7 de diciembre de 2010

On the road. Y esto se acaba.

Salta. Venta libre de hoja de coca

Lo que piensan de si mismos
 Parecía imposible al principio, pero todo tiene una final. Las vacaciones son como la vida: Siempre terminan. En fin..Pues nos tuvimos que marchar para Cordoba en un bus de Cata Internacional, que no era nada de particular, pues como el trayecto era corto (solo 10 horas), estabamos obligados a elegir el que nos iba mejor de horario. Y este era el de Cata que era solo semicama (145º). Y se nota. Son mas cómodos los de mas inclinacion y las butacas son mas anchas.
Visto lo visto, Córdoba no nos pareció ahora, después del Tour, tan cutre como al principio. Pero serlo, lo es un rato. Preguntamos -gran acierto- que tal era la duty free del aeropuerto, y como nos dijeron que no era muy allá, descambiamos los pesos que nos quedaban, porque NO SE DEBE CAMBIAR EN LOS AEROPUERTOS. Siempre os darán el peor cambio. Solo lo imprescindible.
La duty simplemente no existía. No había ni la hierba-mate que quería comprar. Solo tabaco y alcohol. Si no lo veo no lo creo. ¡Un aeropuerto sin tiendas! ¡esto solo se ve en argentina!.
Además me pasó lo que suele ocurrir. Se me olvidó facturar la navaja (pedaso de faca albaceteña) que era la que usabamos para pelar la fruta etc. Pues bien, la metí en el bolso de mano junto a otros tiestos de metal, y ni se dieron cuenta. Eso sí, los maderos te miran muy feroces, y te hacen pasar todos los controles que les parecen. Pero son tan inútiles como en todos lados. Quizá mas. No me lo podía creer..
Yen fin, que podría decir como impresión final sobre este pais. Pues que como todos. Que no hay quien lo entienda. Y los que menos, ellos, los argentinos. Un pais extremadamente rico (ya sabeis el dicho, dios al crear  Argentina fue poniendo de todo, agua, petroleo, vacas, buena tierra, rios, y para compensar tuvo que poner a los argentinos). Pues mas o menos así. Yo les decía que les cambiaba nuestros políticos por los suyos, y ellos decían que vale y que además pagaban. Un pais que ha parido a Borges y al gran Rodolfo Fogwill, debería ser tomado en serio. Pero si piensas en Maradona, Carlos Menem y en el cantante-gobernador Palito Ortega, dan ganas de pensar en lo contrario.
Pero no soy yo quien debe analizarlos. Solo contar como nos fue. Y por cierto despedirme como escribano por ahora. Poque la jefa abrió el blog, le puso su nombre y dijo: ahí queda eso, escribe esclavo, en los ratos en los que no estás haciendo de porteador. Pero es la sufrida vida de los santos varones, servir a sus princesas. Y con esto se despide este humilde amanuense. Hasta la próxima, que espero sea pronto.

Seguimos On the road. Ahora en Mendoza.

El famoso Puente del Inca

Aquí el Aconcagua

Diversos objetos mineralizados

Tras la encantadora region de los lagos, y no solo por el agua, que tambien, sino por los Hostels y su rollo agradable, las hoteleras que son un encanto -espero que me lean, mas que nada para cuando vuelva- y el super de La Anónima, que me enseñó alguna receta (como mondongo en vinagreta). Despues de todo este relax (combinado con las marchas de 5-6 horas cada dia, eso sí) y buenos sentimientos, nos embarcamos en un viaje de 22 horas en bus (como siempre). Como nos habíamos ido a San Martin de los Andes (sitio relativamente pequeño y a trasmano) no había bus directo ni podíamos elegir, así que nos apañamos con lo que había, que era San Martín-Neuquén en bus convencional (7 h), escala en la enorme, novísima, y segun ellos demasiado tecnificada, demasiado para Argentina decian, estacion de bus de Neuquén de 2 h y de nuevo 12 horas en la versión de supercama del jodido Andesmar (lo único que había), en total 22 horas, ¿no está mal verdad?. Es que este es un pais muy grande. ¿En que peli dicen esto? ein?
Pues llegamos al International Hostel de Mendoza, como ya somos expertos, los tomamos desde el anterior, y era todo lo contrario. Grande, antialcohol (tenía bar interior abierto), con un pollo dedicado solo a excursiones. Y desafortunadamente todos los recepcionistas tios, y solo uno resultó ser humano, los otros solo te miraban si eras tia con las tetas gordas. Debían tener el sindrome de No-Fo. En resumen, follon continuo y mogollon de los inevitables coñazo-australianos. ¡Que gente mas insufrible! Los australianos, quiero decir. Para empezar no hay dios que los entienda. Hablan en un ingles ininteligible, ellas son el ejemplo de la antilujuria. Cuadradas, hiperactivas y granujientas. Ellos con el sindrome de cocodrilo dundy. Vamos, que se creen que todavía son exploradores. Y logicamente solo se relacionan entre ellos. Una peste vamos, y los hay por docenas. Me recuerdan esas plagas de langosta que sufren de cuando en cuando. ¡Que diferencia con cualquier europeo! Incluso los hijos de la Gran Bretaña son mas agradables y se puede hablar con ellos, en inglés claro. Porque el idioma internacional en Argentina es el inglés. Hemos hablado mas inglés que si hubieramos estado en la pérfida Albión.
En Mendoza nos pilamos 1 excursion al Aconcagua (60 pesos/cada uno), y ninguna mas porque no resultaban atractivas. El previsto rafting era una chorrada porque el rio estaba casi sin agua, y para bodegas ya tenemos las de Jerez. Así que nos dedicamos a los cueros, que no estan mal si se busca, aunque si quieres diseño, mas vale que lo compres en Europa. La ciudad, peor imposible. Pensabamos que Cordoba era insuperable, pero no. Mendoza es peor. Mas grande, mas rica, con mas tiendas, mejores restaurantes (calle Aristides Villanueva), un parque urbano mu pero que mu grande. Pero hay que entenderlo. Tuvieron un terremoto hace nada (1861) que la dejó raze to the ground. Es decir, lisita. Nos llamaron la atencion dos cosas. Primero, tienen unos pasos de cebra preciosos, recien pintaditos, pero nadie hace ni puto caso. La segunda, que han inventado un sistema de trincheras que llaman alcantarillas, o así. Y estan abiertas y sin proteciones. Hasta ahí resulta un poco fuerte. Pero es que por la noche no se ve un pijo. ¡No encienden las farolas! El que quiere luz en su fachada se pone un foco. Así que si no andas con cuidado terminas buscando la boca del metro -que no hay-. Se me hace raro que no vayan con linternas en el cogote, como los mineros.
Como digo es algo menos cutre que Cordoba, pero el monumento mas interesante es la confitería Dan-Kun (de danke, como veis en argentina no hay alemanes...) donde hacen los mejores sandwiches del hemisferio sur (3 pesos/cada. Para 2 personas, con 8 te pones ciego).
Eso sí, el aconcagua mu bonito, mu grande. Y nos quedamos con ganas de llegar mas lejos. Por lo menos hasta el campamento base. Pero para eso hay que tomar (nunca coger) guias autorizados, material etc etc. Otra vez será.
Ah, por cierto, en el hostel daban cenas gratis varios dias a la semana. Pillamos 2. Uno de pizzas y otro de milanesas. El de pizzas magnifico. Con la ayuda de unos gallegos nos zampamos 3 (de las grandes). Otro dia tocó asado (lo suelen hacer 1 dia a la semana en todos los hostels, a 30-40 pesos). Y claro, casi fallezco en el evento. La jefa dice que cené algo mas de la cuenta. Puede ser.
Así, que despues de las imprescindibles compras, nos fuimos a Cordoba para atrapar-agarrar-pillar, el avión de la malvada Iberia.